La PRÁCTICA del YOGA para niños aporta numerosos beneficios

Gestión de las emociones:
Aprenden a identificar lo que sienten. Las emociones no se apoderan de ellos, sino que son capaces de decidir la respuesta más adecuada en lugar de actuar sin pensar, especialmente en situaciones conflictivas como rabietas. 

Mejorar el rendimiento escolar:
La práctica del yoga exige concentración, por lo que el niño aprenderá a no distraerse y podrá utilizar esa habilidad a la hora de estudiar, por ejemplo. Está demostrado científicamente que los niños mejoran su concentración y memoria, reducen sus niveles de ansiedad y canalizan sus energías.

Favorece su desarrollo físico:
Su práctica mejora la coordinación y flexibilidad natural de los niños y proporciona un sentido del equilibrio que les ayuda a desarrollar las habilidades motoras. Mejora la fuerza y el control de  movimientos, además de corregir las posturas.


Aumenta la autoestima y confianza en sí mismo:
El conocimiento de uno mismo a través de la práctica del yoga mejora la autoestima del niño.

Calma , relajación y autocontrol:
El control de la respiración y la forma de notar como el aire pasa por el cuerpo, son formas de aportar calma al niño.

Diversión:
La diversión no puede faltar cuando se trata de niños. Cada postura se asocia a un animal o a un elemento natural, por lo que los niños se divertirán imitando a la rana, al cisne, a la vaca…