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¿Cómo potenciar el desarrollo emocional de los hijos?

Desarrollo emocional de los hijos
Muchas veces los padres no somos conscientes de la influencia que tenemos en el correcto desarrollo emocional de los hijos.
Crear en casa un ambiente comprensivo y donde el diálogo reine es esencial para que los menores aprendan a comprender los cambios que van experimentando y sepan cómo enfrentarse a ellos, así como a relacionarse en sociedad.

Ser buenos padres no implica sólo preocuparse de su alimentación, su educación, sus actividades extraescolares… Es cierto que vivimos con un ritmo de vida frenético, con cientos de obligaciones, pero los menores tienen que sentir que sus padres están ahí y, sobre todo, que les escuchan.

No es una tarea sencilla, pero tenemos que hacerlo si queremos que nuestros hijos se conviertan en adultos emocionalmente estables. Para lograrlo sólo hay un camino: ayudarlo a que comunique sus emociones y sepa interpretarlas.

Pautas para favorecer el desarrollo emocional de los hijos

Escúchale con atención. Cuando tu hijo o hija te cuente un problema, una duda o un logro debes prestarle la máxima atención. Es vital demostrarle que para ti su cuestión es igual de importante que para él. Tan sólo así conseguiremos que se habitúe a normalizar la expresión de sus emociones.

Dale tiempo. No interrumpas su discurso bajo ninguna circunstancia. Deja que te lo explique todo sin intervenir. De esta manera podrás conocer el problema en su totalidad. Además, al dejarlo hablar él mismo podrá llegar a sus propias conclusiones. Es en este momento cuando debes actuar de “guía”, haciéndole preguntas mediadoras. Ayudarás a que aprenda a pensar por sí solo y sepa actuar ante determinadas situaciones.

Refuerza su confianza. Dale credibilidad a sus sentimientos o emociones. Así aprenderá a confiar en sí mismo. Nunca banalices lo que le sucede con frases del tipo “no es para tanto”, “¿qué has hecho ahora?”. Tu hijo tiene que tener la seguridad de que le vas a escuchar, primero, y que, además, no le vas a juzgar ni menospreciar.

Cuida la comunicación no verbal. A veces las mejores palabras son aquellas que no se dicen. Asentir con la cabeza puede ser la aprobación que tu hijo necesita en un determinado momento. Por el contrario una postura tensa puede dar la sensación de desinterés o ganas de huir. Recuerda que muchas ocasiones decimos más con nuestro cuerpo que con las palabras.

En definitiva, ayuda a tu hijo a que le ponga nombre a lo que siente. La identificación es necesaria para la comprensión. La libertad de pensar en voz alta para buscar soluciones favorece el desarrollo emocional de los hijos, por tanto, poténcialo en el hogar.

En CPM estamos especializados en el desarrollo infanto-juvenil. Ponte en contacto con nosotros si tienes cualquier duda o consulta.

 

Fuente: Solo Hijos

Imagen: IMujer